Querida yo del pasado,
Sé que te sientes agotada. Que sonríes por fuera, pero por dentro estás gritando. Sé que cada noche te preguntas si algún día todo este dolor va a tener sentido. Que te cuestionas por qué das tanto, por qué siempre terminas rota, por qué parece que el amor duele más de lo que sana.
Hoy quiero abrazarte. No con las manos, sino con palabras. Porque sé que en ese entonces lo que más necesitabas no era que alguien te arreglara, sino que alguien te mirara con verdad y te dijera: "Te entiendo, y no estás sola."
No, no estás rota. Solo estás desordenada. Desordenada por las veces que te callaste, por las veces que fingiste estar bien, por todos los pedazos de ti que regalaste con la esperanza de que alguien los valorara.
Pero quiero que sepas algo: estás en el proceso de renacer.
Aunque ahora todo parezca un caos, aunque creas que no tienes fuerzas para seguir, hay una parte de ti —silenciosa, sabia y poderosa— que aún no se rinde. Esa parte que sigue buscando respuestas. Que sigue soñando con paz. Que sigue creyendo en el amor, aunque esté cansada.
Quiero contarte algo que aún no sabes: todo eso que hoy duele, un día dejará de doler. No porque desaparezca, sino porque aprenderás a mirarlo con amor. Aprenderás a dejar de culparte. A dejar de mendigar. A dejar de conformarte.
Un día despertarás y dirás: “No más.”
Y ese será el primer día del resto de tu vida.
Empezarás a elegirte. A hablarte bonito. A darte pausas. A rodearte de gente que no te apague la luz, sino que te ayude a encenderla.
No será fácil. Habrá días en los que volverás a caer. Pero también habrá días en los que te sorprenderás de lo fuerte que te volviste. Te mirarás al espejo y dirás: “Me salvé. Me salvé yo.”
Y créeme… no hay victoria más hermosa que esa.
Así que, por favor, no dejes de caminar. Llora, grita, escribe, duerme, rompe, suelta… pero no te detengas. Porque justo al otro lado de este dolor, hay una versión tuya esperando por ti. Una versión más libre, más sabia, más viva.
Eres valiente por seguir buscando, incluso cuando no ves la salida.
Confía.
Yo soy tú. Pero en paz.
Y estoy aquí para decirte que valió la pena no rendirse.
Con todo mi amor,
Tu yo renacida 💫
¿Te gustaría escribirle una carta a tu yo del pasado? Comparte tu historia con nuestra comunidad #Reinvéntate.

Comentarios
Publicar un comentario